Villas en flor

Un reconocimiento a la labor de los municipios para la mejora del espacio urbano
Las Villas en Flor son aquellos pueblos y ciudades que destacan por una actuación real, consciente y a largo plazo en materia de ajardinamiento, medioambiente y mejora de la calidad de vida de sus habitantes.

Una Villa en Flor vela por el bienestar de sus ciudadanos, fomenta el vínculo entre sus habitantes a través de los espacios verdes públicos, es un reclamo turístico y mejora la imagen del municipio al distinguirse por su respeto del medio ambiente.

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Las Flores de Honor – hay de 1 a 5 – se conceden según el criterio de un jurado especializado, que está compuesto por profesionales voluntarios de reconocido prestigio de los sectores del viverismo, los centros de jardinería, la jardinería y el paisajismo, el turismo, la cultura y otros ámbitos relacionados con este programa en la región aragonesa.

El jurado visita una vez al año todos los municipios aragoneses adscritos al programa Villas en Flor.

¿Qué aspectos se valoran?

1) El patrimonio vegetal y paisajístico. La relación entre el espacio verde y el número de habitantes, entre los recursos destinados al mantenimiento y la superficie verde total, la diversidad floral, la integración paisajística, la singularidad de los espacios verdes y su adecuación a los ciudadanos, la existencia de un inventario de patrimonio vegetal, la selección de especies…

2) El respeto por el medio ambiente y la sostenibilidad. La gestión integral del agua, los programas respetuosos de control de plagas y enfermedades, gestión sostenible de residuos, limpieza de los espacios, la calidad del mobiliario urbano…

3) El uso social y las sinergias con la actividad turística. La estrategia de promoción vinculada con los espacios verdes, la promoción del distintivo de Villas en flor, los programas de educación ambiental, las acciones de participación ciudadana, la organización de eventos relacionados con los jardines y las plantas…